Trabajo con una perspectiva de diseño global, basado en la experimentación, en la recuperación de las técnicas artesanales y en la utilización de materiales de origen natural. La arquitectura, las artes decorativas, el diseño o la moda, son los medios que utilizo para expresar una idea o para dar solución a un problema.

Utilizo la artesanía como fuente de inspiración, como herramienta para traducir mis ideas a las manos y para crear objetos con identidad propia. Creo que es importante mantener vivas las tradiciones y la artesanía, ya que forman parte de nuestro patrimonio cultural, nos hacen ser más conscientes y dan valor a lo que hacemos.

Creo cada colección como una serie de productos que comparten un mismo origen, pero puede contener objetos con distintas identidades. Trabajo en ediciones limitadas o en piezas únicas dependiendo de la naturaleza del proyecto.

La búsqueda de la calidad es lo que me empuja a mejorar y evolucionar, despierta la curiosidad por el material y por cómo utilizarlo de la mejor forma posible. Calidad frente a cantidad, dar a cada cosa el tiempo que necesita. Investigar, probar, modificar y hacer hasta que el resultado sea el que se buscaba.

Unas de las cosas más importantes en mi trabajo son los procesos. Creo que es importante mostrar cómo y por qué se realizan las cosas, saber cuál es su origen y cómo han sido creadas. Comprender bien los procesos es una manera de dar importancia y valor a las cosas materiales.

Utilizo principalmente materiales de origen natural con bajo impacto ambiental. Me guío por las características de la materia prima, sin ocultarla, dejándola al desnudo para que pueda sentirse a través del tacto y de la vista. Creo que los materiales deben ser ‘honestos’, deben mostrarse tal y como son.

La sostenibilidad es un valor importante que persigo de diferentes formas: minimizando los desperdicios, seleccionando bien los materiales que utilizo, promoviendo la cultura material e inmaterial, apoyando a empresas con valores éticos o fomentando el comercio local y a pequeña escala.

Cada una de mis piezas es única debido a la propia naturaleza de los procesos. Sus irregularidades activan nuestros sentidos y reflejan la historia que hay detrás de cada una de ellas. Las manos de quien las realiza imprimen un sello personal que les aporta un valor añadido.